DANZA
Movimiento, cuerpo y espacio.
Mi trabajo en danza nace de la improvisación y de la escucha del cuerpo como territorio de exploración. Cada gesto, cada respiración y cada desplazamiento son oportunidades para dialogar con el espacio y con los elementos que me rodean: cuerda, pintura, objetos, luz o paisaje.
Los proyectos que desarrollo no solo buscan la ejecución de un movimiento, sino la creación de experiencias vivas, donde el cuerpo se convierte en herramienta y lenguaje. La danza para mí es investigación, juego y reflexión: un medio para detenerse, sentir y redescubrir la relación con uno mismo y con el entorno.
Cada pieza es un proceso abierto: parte de la curiosidad, de la escucha y de la improvisación, y se transforma con el tiempo y con quienes la habitan o la observan. Mi intención es que la danza sea un espacio donde el cuerpo y la emoción se encuentren, y donde cada movimiento tenga la libertad de convertirse en imagen, sentimiento y experiencia compartida.

